Amor. Amor infinito.

Amor. Amor infinito.

Amor. Amor Infinito


El amor es algo que lleva millones de años sucediendo. Es la base de la sociedad, y por más que esté a la vista de todos, lo tratamos como un secreto. Es un tabú, y a la vez un complemento. Es lo que mueve el mundo, aunque lo hace en silencio. Es la causa de millones de lágrimas, y la de miles y miles de besos que se están dando en este momento. Es el dolor más profundo cuando nos traiciona, y nuestra mayor alegría cuando nos dice “si quiero”.
Sabes de qué te hablo, ¿cierto?
El 14 de febrero, es el día para celebrarlo. Yo, sinceramente, creo que se celebra a cada momento. En un mundo de colapso social, es lo que verdaderamente tenemos. Son nuestros hijos, nuestros padres, las personas a las que valoramos y respetamos... Son las verdaderas razones para luchar por un mundo mejor y un futuro próspero, lleno de colores vivos, en lugar de negro.

“El amor salvará el mundo”
Esa frase debería estar escrita en los patios de recreo de cualquier colegio. Amor bien entendido, Amor sincero. El Amor que se siente por alguien a quien se tiene respeto. El Amor incontrolable que nos provoca nuestro primer Amor, ese que jamás olvidaremos. Amor por nuestros seres queridos, por nuestro perro. Amor por la persona que nos falta y seguimos sintiendo a nuestro lado a cada momento.
El Amor es algo que deberíamos ver en cada calle, en cada esquina, en cada conversación y cada gesto, y sin embargo, es un artículo de lujo. Está en peligro de extinción. Con cada crónica negra de sucesos, con cada desastre natural o con cada guerra, el Amor pierde una pizca de vida, sin remedio.
Es nuestra labor salvarlo. Es nuestra responsabilidad regenerarlo y que se note su presencia. Amor, es proteger al débil del que abusa y plantarle cara a aquel que causa el mal ajeno. Amor, es ser valiente para no tener miedo. Amor, es anteponer la verdad y el sentido común, a todo aquello que nos quieren inculcar a sabiendas de que no es cierto.
Porque el verdadero amor solo lo conocen los valientes.


La profe Carla