La noche en que los muertos regresan

La noche en que los muertos regresan

Hace alrededor de dos mil años, los primeros habitantes de la por entonces Búrbida Magna, la urbe romana que dio origen a la actual Vigo, veían cada última noche de octubre, como en las colinas colindantes, centenares de hogueras se encendían con la última luz del atardecer.

Esas hogueras, encendidas por los últimos pobladores castreños, cuyas raíces, habían quedado unidas tiempo atrás, a las de los poblados celtas, iluminaban la última noche del año. La conocida como Samhain.
¿El fin del año en octubre? Te preguntarás.

Y así era. Por aquel entonces, nuestros ancestros, regían su calendario por aquello que sustentaba su vida. El sol, y las cosechas. Así pues, cada última noche de octubre, se encendían hogueras para honrar al Dios Lugh, (Lug), y despedirlo.

Era también una noche para celebrar el fin del trabajo en el campo y el excedente de las cosechas, de ahí que alrededor de estas hogueras se bebiera, cantara y bailara hasta altas horas de la madrugada. Eran esas hogueras también, el lugar en que los más ancianos, trasmitían su cultura a los jóvenes, en forma de historias o anécdotas. Esas historias, las que sobrevivieron al tiempo, son el vestigio que sobrevivió a su cultura, y sin quererlo, dio forma a la nuestra.

Pero en aquellas noches, se celebraba algo más. Algo que, desde el inicio de los tiempos, ha estado vinculado a nuestra esencia. El eterno ciclo de la Vida, y la Muerte.

Ese ciclo, basado en la creencia de que cuando una vida termina, otra comienza,lo dejaron grabado en sus petroglifos, sobre las entradas de sus casas, y en las rocas de sus lugares sagrados. Siempre en plena naturaleza.

Pero la noche del Samhain, tenía un último significado. Uno, que ha sobrevivido desde aquellas lejanas noches.

Los castreños, al igual que sus primos celtas, creían firmemente que, durante el Samhain, los espíritus de los muertos, regresaban para caminar duranteuna noche entre los vivos. Es por eso,que, en las entradas de las casas, se dejaba comidas y dulces como ofrenda para contentar a dichos espíritus, ya que nadie, quería hacerlos enfadar. Con el paso de los siglos, el Samhain, ha sobrevivido hasta nuestros días, pero bajo otro nombre, debido a la influencia del catolicismo. Halloween, AllHallow ́s Eve. Víspera de todos los santos, que se celebra el uno de noviembre.
Así pues, si alguien te pregunta por qué lo celebras. Si alguien te dice que es una costumbre yankee, y se ríe de que dejes caramelos en tu puerta, sonríe, y respóndele que más le vale hacer lo mismo, si no quiere enojar a los espíritus, pues tú estás celebrando lo mismo que nuestros antepasados castreños celebraban alrededor de aquellas hogueras. El verdadero origen de Halloween. El Samhain.


La noche en que los muertos regresan.


Carla Gómez Otero